Microsoft vuelve a crecer gracias a Azure y la IA, pero Windows y Xbox pinchan

Microsoft ha presentado sus resultados financieros del tercer trimestre de su año fiscal 2026 y el mensaje es bastante claro: la compañía crece con fuerza gracias a la nube, Azure y la inteligencia artificial, mientras que sus negocios más ligados al consumidor tradicional, como Windows, dispositivos y Xbox, muestran señales mucho más irregulares.

Azure, IA y Copilot tiran del carro de Microsoft

Los números generales son excelentes. Microsoft ingresó 82.900 millones de dólares, un 18% más que el año pasado, con un beneficio neto de 31.800 millones. Además, Satya Nadella confirmó que el negocio de IA de Microsoft ya supera los 37.000 millones de dólares de ingresos anualizados, un crecimiento del 123% interanual.

La clave vuelve a estar donde lleva años: Microsoft Cloud. La nube de Microsoft alcanzó los 54.500 millones de dólares, un 29% más, mientras que Azure y otros servicios cloud crecieron un impresionante 40%. Dicho de otra forma: la apuesta por centros de datos, modelos de IA, Copilot, GitHub y servicios empresariales no solo está funcionando, sino que está acelerando.

El éxito de la IA también tiene un precio

Eso sí, no todo es magia. Microsoft está ganando mucho dinero con la IA, pero también está gastando muchísimo para sostenerla. En Intelligent Cloud, los costes crecieron un 47% por las inversiones en infraestructura de IA y el mayor uso de GitHub Copilot. Además, el margen bruto de la nube bajó al 66%, una señal de que entrenar, ejecutar y vender IA a gran escala no es precisamente barato.

Aquí está el matiz importante: Copilot empieza a generar ingresos reales, especialmente en Microsoft 365, donde Microsoft señala que el crecimiento por usuario viene impulsado por Microsoft 365 E5 y Microsoft 365 Copilot. Pero también obliga a invertir más en infraestructura, talento, datos y publicidad. La IA ya no es solo una promesa de futuro: es un negocio, pero un negocio muy intensivo en capital.

Windows aguanta por los OEM, pero Surface y dispositivos flojean

En el lado menos brillante aparece More Personal Computing, la división donde conviven Windows, dispositivos, Xbox y publicidad en búsquedas. Sus ingresos cayeron un 1%, hasta los 13.200 millones de dólares. Windows OEM y Devices bajaron un 2%, aunque Microsoft matiza que el negocio de licencias OEM creció gracias a que los fabricantes están acumulando inventario ante la subida del precio de la memoria.

Traducido: Windows como licencia para fabricantes sigue teniendo tracción, pero el hardware propio —Surface y accesorios— vuelve a actuar como freno. No es una caída dramática, pero sí confirma algo evidente: el gran motor financiero de Microsoft ya no está en vender PCs o dispositivos, sino en convertir cada PC en una puerta de entrada a la nube, Microsoft 365 y Copilot.

Xbox vuelve a ser el punto más delicado

La parte más preocupante llega desde Xbox. Los ingresos de Gaming cayeron un 7%, los de Xbox content and services bajaron un 5% y el hardware de Xbox se desplomó un 33% por un menor volumen de consolas vendidas. Microsoft atribuye parte de la caída en contenidos a una comparación difícil frente a un año anterior con grandes lanzamientos propios, pero el dato del hardware es difícil de maquillar.

Y esto llega justo cuando Xbox está intentando reconstruir su relato: más PC, más nube, más Game Pass y menos dependencia de la consola tradicional. El problema es que, financieramente, esa transición todavía tiene zonas grises. La marca Xbox quiere ser más grande que una consola, pero las consolas siguen siendo un termómetro importante de su salud.

Microsoft crece, pero cada vez se parece menos a la Microsoft de siempre

El resumen es sencillo: Microsoft está en un momento financiero muy fuerte, pero el crecimiento viene de Azure, Microsoft Cloud, IA y Copilot. Windows sigue siendo estratégico, aunque menos protagonista en ingresos directos. Y Xbox, pese a su enorme valor de marca, necesita demostrar que su nueva estrategia puede compensar la caída del hardware y el enfriamiento de contenidos y servicios.

Microsoft no está perdiendo la carrera. Al contrario: en nube e IA va como un tiro. Pero sus resultados dejan claro que el futuro de la compañía se juega cada vez menos en vender dispositivos y cada vez más en controlar la infraestructura, el software y los servicios que usamos encima de ellos.

Sergio Artime
Sergio Artime
29 años. Graduado en Derecho y ADE. Gestor de la Seguridad Social. Disfruto mucho con los videojuegos, el fútbol, la narrativa fantástica y, por supuesto, la tecnología. ¡Os leo en los comentarios! :)

2 COMENTARIOS

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Nanokanpro

No me extraña nada. Y se lo merece. Windows y Xbox son un desastre.

Latormenta69

Xbox llevan diciendo muchas cosas y cumplen solo un par y cascan la mayoría. Y Windows pues… Sigue siendo lo que ha sido estos años. Fatal.

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