Xbox ha publicado el comunicado “We Are Xbox”, un texto que sirve tanto para presentar una nueva etapa como para dejar claro un cambio simbólico importante: Microsoft Gaming pasa a un segundo plano y la compañía recupera de forma explícita la marca Xbox como eje de su identidad. El mensaje, firmado por Asha Sharma y Matt Booty, resume brevemente la historia de la división y su espíritu original, pero lo importante llega después: una batería de promesas con las que el equipo quiere corregir el rumbo de la plataforma.
El verdadero núcleo del anuncio: las promesas de la nueva Xbox
Xbox reconoce que su experiencia actual tiene carencias y promete una plataforma más asequible, más personal y más abierta. Eso se traduce en varias ideas concretas: precios más flexibles, una gran revisión de funciones como búsqueda, descubrimiento, social, personalización y recomendaciones, y una mejor conexión entre consola, PC, móvil y nube para que la experiencia del usuario sea realmente continua.

En hardware, el equipo promete mantener una Gen 9 sana mientras prepara Project Helix, su próxima consola, pensada para ejecutar juegos de consola y también de PC. En paralelo, Xbox insiste en que la consola seguirá siendo la base premium del ecosistema, pero deja claro que Windows tendrá un papel cada vez más protagonista, algo que ya se había empezado a anticipar con el despliegue de Xbox mode en Windows.
Game Pass, nube y una Xbox menos fragmentada
En servicios, Microsoft promete reforzar Game Pass con una propuesta más clara y económicamente sostenible, además de mejorar el juego en la nube para que se sienta rápido, nativo y fiable incluso en televisores y dispositivos baratos. También asegura que revisará su estrategia en temas delicados como la exclusividad, las ventanas de lanzamiento y el uso de la IA.
Sobre el papel, el plan suena justo a lo que muchos usuarios llevaban tiempo pidiendo: menos fragmentación, mejor experiencia en PC, más claridad y una Xbox con personalidad propia. El problema es que Xbox ya no necesita solo un buen discurso. Necesita cumplirlo. Y rápido.


Promesas y promesas. Y luego vienen los fallos y los fallos. Al final seguirán igual. La consola Xbox está muerta.
Forza horizon sigue con los mismos fallos al igual que motorsport. Los volantes siguen con una compatibilidad pauperrima. Nada mal las bajadas de precio pero aún así aer lo k dura el cuento.
Dejando tiradas las consolas anteriores es la muerte de la Xbox. Yo tengo la Xbox One S y ya no puedo acceder a un montón de juegos porque a Microsoft no le da la gana.