Quizás una de las labores más tediosas y aburridas es hacer que una impresora funcione bien. Además, más nos vale que funcione bien de primeras, sino, será misión imposible solventarlo. Ahora, Windows 11 sigue limpiando una de esas zonas del sistema que casi nadie mira hasta que falla: la impresión. La novedad gira en torno a Windows Ready Print, el nuevo nombre de la plataforma moderna de impresión con la que Microsoft quiere reducir la dependencia de los drivers tradicionales de los fabricantes y apostar por estándares como IPP. WinFuture ha recogido el avance de esta transición en las versiones previas del sistema, donde Microsoft empieza a preparar el terreno para que este método sea la opción preferente al instalar impresoras compatibles.
¿Qué es Windows Ready Print y cómo funciona?
La premisa de Windows Ready Print es simplificar al máximo la conexión con periféricos. A partir de ahora, cuando conectes una impresora compatible a tu red o equipo, Windows 11 ignorará por defecto el instalador tradicional del fabricante y configurará el dispositivo utilizando el protocolo estándar IPP, junto con la tecnología eSCL para escaneo y Universal Print. Simplificando de esta manera como trabajamos con estos periféricos que a veces no son Plug & Play.
Para dar control a los usuarios y administradores, Microsoft ha integrado un nuevo interruptor dentro de la ruta Configuración > Bluetooth y dispositivos > Impresoras y escáneres. Al mantenerlo encendido, el sistema operativo se comunicará directamente con el hardware sin necesidad de instalar programas adicionales, bloatware o utilidades duplicadas que saturen el almacenamiento y ralenticen el inicio del PC.
El calendario oficial: Las fechas del apagón de los drivers tradicionales
Microsoft ha diseñado una transición progresiva y muy marcada para dar tiempo a los fabricantes a adaptarse a este nuevo escenario sin romper la compatibilidad de los equipos antiguos en circulación:
15 de enero de 2026: Microsoft cesó la publicación ordinaria de nuevos controladores de impresora tradicionales (arquitecturas heredadas V3 y V4) a través del canal general de Windows Update.
1 de julio de 2026: Windows modificará de forma interna el orden de prioridad del sistema para elegir siempre el driver IPP integrado de Ready Print como primera opción predeterminada.
1 de julio de 2027: Las actualizaciones de controladores de terceros quedarán completamente bloqueadas dentro de la infraestructura de Microsoft, admitiendo de forma exclusiva parches excepcionales de seguridad.
Un pilar indispensable para el éxito de Windows en ARM
Este movimiento técnico tiene una lectura estratégica crucial si miramos el auge de los portátiles con procesadores Arm. Uno de los grandes frenos que sufrían los dispositivos ligeros impulsados por chips de Qualcomm era la incompatibilidad con los instaladores eX86 clásicos de las impresoras de oficina.
Al forzar un estándar universal basado en IPP, Microsoft independiza por completo la tarea de impresión de la arquitectura del procesador. Esto garantiza que cualquier portátil ultraligero de nueva generación pueda imprimir documentos en entornos corporativos o domésticos con la misma fluidez y ausencia de errores que un equipo tradicional de escritorio.
Los desafíos de la simplificación: El peligro de perder funciones avanzadas
A pesar de los evidentes beneficios en seguridad (reduciendo vectores de ataque históricos como PrintNightmare) y limpieza del sistema, la medida no está exenta de riesgos. El protocolo IPP estandariza las funciones básicas (copias, color, orientación y tamaño), pero muchas impresoras de alta gama o entornos de diseño dependen de drivers específicos para calibraciones finas de color, gestión de bandejas de papel especiales, acabados de encuadernación automáticos o software de digitalización avanzada. Pero, para el común de los mortales y la impresión más sencilla será todo un alivio.

