Windows on Arm deja atrás el fantasma de Windows RT: ya supera las 7.000 apps y juegos verificados

Aquí hemos realizado un seguimiento exhaustivo de Windows sobre ARM desde sus comienzos con Surface RT. Microsoft intentó llevar Windows a los procesadores ARM con una Surface RT que tenía un problema difícil de esconder: parecía un PC con Windows, pero no podía ejecutar los programas tradicionales de Windows. Aquella limitación terminó marcando a toda la plataforma. Windows on Arm es hoy una propuesta radicalmente distinta, y Microsoft acaba de alcanzar uno de esos hitos que ayudan a entender cuánto ha cambiado: ya existen más de 7.000 aplicaciones y juegos verificados como compatibles.

Windows on Arm deja atrás el fantasma de Windows RT: ya supera las 7.000 apps y juegos verificados

La buena noticia es que Microsoft ha confirmado que la base de datos Works on Windows on Arm ya recoge más de 7.000 aplicaciones y juegos cuya compatibilidad ha sido verificada. La plataforma utiliza datos de compatibilidad aportados por la propia Microsoft y sirve como referencia para comprobar qué software funciona en los equipos con procesadores ARM. Un matiz curioso, a la propia Microsoft todavía le quedan 54 apps por hacer nativas en ARM incluyendo juegos como el Buscaminas (El solitario si que es compatible).

Hay un matiz importante: esto no significa que Windows on Arm únicamente pueda ejecutar 7.000 aplicaciones, ni tampoco que todas ellas sean nativas ARM64. La cifra hace referencia al software comprobado y catalogado en dicha página web. Windows 11 puede ejecutar programas creados específicamente para ARM y también gran parte del software x86 y x64 tradicional mediante emulación.

La lista de aplicaciones nativas es, además, cada vez menos problemática para un usuario convencional. Microsoft señala versiones ARM de Microsoft 365, Chrome, Slack, Spotify, Zoom, WhatsApp, Blender, Affinity Suite o DaVinci Resolve, entre otras. La expansión alcanza también ámbitos tradicionalmente más complicados como la seguridad empresarial, la educación o las herramientas STEM.

Prism ha cambiado completamente el problema de la compatibilidad

Aquí está probablemente la mayor diferencia respecto a Windows RT. La Surface RT original utilizaba Windows RT sobre ARM32 y no podía instalar programas de escritorio compilados para procesadores x86 o x64. Microsoft limitó el software de terceros fundamentalmente a las aplicaciones disponibles en la antigua Windows Store. Una Store que tenía muchas, muchísimas apps pero muy poca calidad.

Windows 11 sobre ARM64 sigue una estrategia completamente diferente. Cuando una aplicación no dispone de una versión nativa, entra en juego Prism, la capa de emulación que traduce el software x86/x64 para poder ejecutarlo sobre procesadores ARM. Microsoft ha ido ampliando sus capacidades y la incorporación del soporte para instrucciones AVX y AVX2 eliminó otra importante barrera para programas profesionales y videojuegos.

Es probablemente el elemento que más ha cambiado la percepción de estos equipos. Comprar un Snapdragon X en 2024 todavía obligaba a preguntarse si determinado programa funcionaría. Dos años después, para un usuario de Office, navegador, mensajería, multimedia o incluso buena parte del software creativo, la arquitectura del procesador empieza a ser algo mucho menos visible.

El 85% de Game Pass ya funciona en los PC con Windows ARM

La verdadera asignatura pendiente estaba en otro sitio: los videojuegos. Microsoft lanzó a principios de 2026 la aplicación de Xbox para todos los PC con Windows 11 basados en ARM y aseguró entonces que más del 85% del catálogo de Game Pass era compatible con estos equipos. Los juegos soportados pueden descargarse y ejecutarse localmente, mientras que Xbox Cloud Gaming continúa siendo una alternativa para los títulos que todavía no funcionan.

Prism y las nuevas instrucciones soportadas mediante emulación han sido fundamentales, pero no eran el único obstáculo. Los sistemas antitrampas trabajan a bajo nivel y durante años dejaron fuera a muchos juegos multijugador. La llegada de soporte para tecnologías como Epic Anti-Cheat ha permitido incorporar títulos como Fortnite y ha reducido considerablemente uno de los mayores agujeros del catálogo.

Esto no convierte automáticamente a cualquier Snapdragon X en un portátil gaming. El rendimiento gráfico continúa dependiendo del hardware y todavía pueden aparecer incompatibilidades concretas. Pero el problema ya no es que Windows ARM sea, por definición, incompatible con los juegos de PC.

NVIDIA RTX Spark hace que este avance llegue en el momento adecuado

Microsoft tampoco ha elegido este momento por casualidad. Este otoño comenzarán a llegar los primeros equipos basados en NVIDIA RTX Spark, con modelos previstos de Microsoft Surface, ASUS, Dell, HP, Lenovo y MSI. NVIDIA se suma así a Qualcomm como otro gran proveedor de silicio para Windows sobre ARM.

Eso transforma la compatibilidad de aplicaciones en algo mucho más estratégico. Windows on Arm deja de depender exclusivamente del éxito comercial de los Snapdragon y empieza a convertirse en una arquitectura sobre la que distintos fabricantes pueden construir PC muy diferentes.

Qualcomm abrió el mercado con la eficiencia y autonomía de Snapdragon X. NVIDIA pretende llevar ARM a estaciones de trabajo, creación de contenido, inteligencia artificial y gaming con GPU Blackwell y CUDA. Microsoft necesita que el usuario pueda cambiar de arquitectura sin tener que replantearse toda su biblioteca de software, y ahí es donde esas 7.000 aplicaciones verificadas empiezan a tener más significado que la cifra por sí sola.

Windows ARM todavía no es compatible con absolutamente todo

Eso tampoco significa que la transición haya terminado, ni mucho menos. Microsoft reconoce que determinados periféricos pueden seguir dependiendo de controladores específicos para ARM. Algunos instaladores de impresoras, dispositivos profesionales y programas que dependen de drivers de bajo nivel pueden seguir encontrando problemas aunque la aplicación principal pueda ejecutarse mediante emulación.

Por tanto, quien dependa de hardware especializado o de aplicaciones muy concretas sigue teniendo motivos para comprobar la compatibilidad antes de comprar un equipo ARM. Pero la situación ya tiene poco que ver con aquella Surface RT que enseñaba un escritorio de Windows en el que prácticamente ningún programa tradicional podía instalarse y parecía un quiero y no puedo. Ahora se puede trabajar con Windows sobre ARM y las ventajas son cada día más evidentes.

José Palacios
José Palacioshttps://microsofters.com
Todo esto empezó con Windows 8 y ya vamos por Windows 11. La tecnología y la comunidad es la mezcla perfecta para seguir después de tantos años.
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