Vivaldi 8.3 ya está disponible para Windows, macOS, Linux, Android y iOS, con una actualización centrada en ofrecer más control sobre los anuncios y los rastreadores que aparecen durante la navegación. La principal novedad es un bloqueador integrado completamente renovado, con cuatro niveles de protección y la posibilidad de establecer reglas diferentes para cada página web.
La actualización, presentada este 5 de noviembre, también incorpora mejoras en las pestañas verticales, nuevas opciones para compartir enlaces sin seguimiento y optimizaciones de rendimiento. En el caso del iPhone, sus desarrolladores aseguran haber conseguido acelerar considerablemente la carga de páginas.
Vivaldi 8.3 estrena cuatro niveles para bloquear anuncios y rastreadores
Vivaldi ya contaba con un bloqueador integrado, pero la versión 8.3 introduce una importante revisión de su funcionamiento. Además de renovar la interfaz, sus desarrolladores han modificado el sistema interno para gestionar listas de filtros grandes de manera más eficiente.
El cambio más visible es la incorporación de cuatro niveles de protección, diseñados para que cada usuario pueda decidir cuánto contenido quiere bloquear.
| Nivel | Funcionamiento |
|---|---|
| Desactivado (Off) | No bloquea anuncios ni rastreadores mediante el bloqueador integrado. |
| Suave (Light) | Bloquea la mayoría de los rastreadores conocidos y algunos anuncios. |
| Fuerte (Strong) | Amplía el bloqueo de anuncios y seguimiento, aunque puede afectar a determinadas webs. |
| Agresivo (Aggressive) | Aplica el bloqueo más estricto y puede provocar problemas de compatibilidad. |
La diferencia respecto a las versiones anteriores no consiste únicamente en ofrecer más opciones. Vivaldi permite configurar un nivel global y establecer excepciones para páginas concretas.
Por ejemplo, un usuario puede utilizar el nivel agresivo durante su navegación habitual, mantener una protección más moderada en la web de su banco y desactivar el bloqueo en un medio de comunicación al que quiera apoyar mediante publicidad.
Para modificar la protección de una página basta con pulsar el icono del escudo situado junto a la barra de direcciones y seleccionar el nivel correspondiente. El navegador recordará esa preferencia en futuras visitas.
Los usuarios avanzados también pueden crear perfiles personalizados y añadir sus propias listas de filtros.
Conviene recordar que un bloqueo más estricto no siempre es mejor. Algunas páginas dependen de determinados scripts para mostrar vídeos, completar formularios o iniciar sesión, por lo que pueden dejar de funcionar correctamente.
El nuevo bloqueador también llega a Android y iPhone
Una de las decisiones más interesantes de esta actualización es que el rediseño del bloqueador llega simultáneamente a ordenadores, Android y iOS.
Los cuatro niveles de protección y las excepciones por página están disponibles en las tres plataformas, aunque existen algunas diferencias en la gestión de listas personalizadas.
En Android, los usuarios pueden añadir nuevas listas utilizando su dirección URL. En iPhone y iPad, también es posible importar listas desde archivos almacenados en el dispositivo.
Vivaldi ha aprovechado el lanzamiento para introducir novedades específicas en cada sistema operativo.
Android mejora las pestañas y los controles multimedia
En Android, Vivaldi 8.3 permite elegir en qué grupo de pestañas se abrirá un enlace, facilitando la organización de páginas relacionadas.
También mejora la gestión del contenido multimedia. Cuando varias pestañas reproducen o contienen audio, los controles multimedia del sistema pueden mostrar esas fuentes para cambiar entre ellas sin tener que buscarlas manualmente en el navegador.
Otra incorporación es la opción de abrir una página directamente en su aplicación correspondiente, cuando esté instalada, sin perder la pestaña original.
Vivaldi para iPhone promete una navegación mucho más rápida
En iOS, las mejoras se centran principalmente en el rendimiento del bloqueador.
Según Vivaldi, la carga de determinadas páginas puede ser hasta 12 veces más rápida con la protección activada, gracias a las optimizaciones introducidas en esta versión.
La compañía también señala una reducción del consumo de batería durante la navegación.
Son cifras facilitadas por el propio desarrollador, por lo que no deben interpretarse como una mejora garantizada para todas las páginas o dispositivos. Su impacto real dependerá del contenido visitado y de las condiciones de navegación.
Además, los usuarios de iPhone y iPad pueden elegir dónde aparecen las nuevas pestañas, colocándolas junto a la pestaña actual, al final de la lista o dentro de grupos relacionados.
Nuevas pestañas verticales y enlaces sin seguimiento
En ordenadores, Vivaldi 8.3 introduce dos mejoras para quienes utilizan las pestañas verticales.
La primera permite mantener la barra lateral contraída, mostrando únicamente los iconos de las páginas. Al situar el cursor encima, se expande automáticamente para mostrar los títulos completos.
La segunda permite organizar las pestañas fijadas en una cuadrícula compacta, aprovechando mejor el espacio disponible.
También llega Copy Sanitized Link, una función que elimina parámetros de seguimiento conocidos antes de copiar un enlace.
Estos parámetros suelen añadirse a las direcciones web para identificar campañas publicitarias, procedencias del tráfico o interacciones de los usuarios.
Con esta herramienta es posible compartir una dirección más limpia, sin tener que eliminar manualmente los parámetros innecesarios. La función también está presente en las versiones móviles.
Entre las novedades adicionales encontramos un modo lectura más rápido, la posibilidad de abrir varios enlaces de una sola vez al pegarlos en la barra de direcciones y compatibilidad con la API de grupos de pestañas de las extensiones de Chrome.
¿Es Vivaldi 8.3 una alternativa a Chrome, Edge, Firefox y Brave?
La privacidad se ha convertido en uno de los principales argumentos para elegir un navegador, pero no todos ofrecen las mismas herramientas.
Google Chrome incorpora protección frente a determinados anuncios intrusivos, aunque no proporciona de serie un bloqueador general de publicidad equivalente al de Vivaldi.
Microsoft Edge dispone de tres niveles de prevención del seguimiento —básico, equilibrado y estricto—, pero estas herramientas están orientadas principalmente a controlar rastreadores, no a eliminar todos los anuncios.
Firefox incluye protección mejorada contra el rastreo y mecanismos para limitar el seguimiento entre páginas. Su enfoque concede especial importancia a las cookies y a los elementos utilizados para identificar usuarios.
Brave es probablemente el rival más directo de Vivaldi en este apartado, gracias a su sistema Shields, que bloquea anuncios y rastreadores de forma integrada.
La principal diferencia está en la filosofía de ambos navegadores. Brave apuesta por ofrecer una protección amplia desde el primer momento, mientras que Vivaldi combina estas herramientas con numerosas opciones de personalización de la interfaz, las pestañas y el comportamiento del navegador.
Eso no significa que Vivaldi 8.3 supere necesariamente a Brave en eficacia. Para establecer esa comparación serían necesarias pruebas independientes utilizando las mismas páginas y listas de bloqueo.
¿Merece la pena actualizar a Vivaldi 8.3?
Vivaldi 8.3 es una actualización recomendable para quienes ya utilizan el navegador, especialmente por las mejoras del bloqueador integrado y las nuevas posibilidades de personalización.
La versión está disponible en España para ordenadores y dispositivos móviles a través de los canales oficiales de Vivaldi y las respectivas tiendas de aplicaciones.
También representa una alternativa interesante para usuarios de Chrome o Edge que quieran controlar mejor la publicidad sin depender tanto de extensiones adicionales.
No es necesario abandonar inmediatamente el navegador habitual, especialmente si ya se utiliza una configuración de privacidad satisfactoria. Sin embargo, Vivaldi 8.3 refuerza su posición como una opción especialmente atractiva para quienes buscan un navegador personalizable y con herramientas de privacidad integradas.

