Ya sabíamos que en breve llegaría un nuevo anuncio de la familia Surface. Sin embargo, Microsoft no ha esperado a rediseñar su Surface Pro más pequeño para darle una actualización bastante más importante de lo que podría parecer. El Surface Pro 12 con Snapdragon X2 Plus mantiene prácticamente intacta la fórmula estrenada con la primera generación, pero aprovecha el nuevo procesador de Qualcomm para corregir una de sus principales debilidades: el rendimiento.
El Surface Pro 12 con Snapdragon X2 Plus da un salto importante de rendimiento
El nuevo Surface Pro de 12 pulgadas conserva el diseño ultraligero y sin ventilador que Microsoft presentó en la generación anterior. La gran diferencia está dentro: el Snapdragon X Plus deja paso al Snapdragon X2 Plus de seis núcleos. A este le acompaña una NPU Qualcomm Hexagon capaz de alcanzar los 80 TOPS. Un equipo que nos dejó muy buenas sensaciones por su peso y su rendimiento.
Y el salto parece considerable. Según las pruebas realizadas por la propia Microsoft, el nuevo modelo ofrece hasta un 17% más de rendimiento en Office, más de un 60% de mejora gráfica y hasta un 95% más de rendimiento en tareas de IA ejecutadas localmente. La eficiencia energética también mejora hasta un 18%. Son cifras del fabricante y habrá que contrastarlas en pruebas independientes, pero apuntan precisamente a los apartados donde el primer Surface Pro de 12 pulgadas tenía más margen de mejora.
La pantalla PixelSense táctil mantiene sus 12 pulgadas, resolución de 2196 × 1464 píxeles y hasta 90 Hz, pero ahora alcanza los 500 nits, un 25% más de brillo. El peso sigue siendo uno de sus grandes argumentos: apenas 686 gramos, sin contar el teclado. Es muy interesante que haya mejorado tanto el brillo del panel, quizás el punto más débil del equipo.
También continúa siendo un equipo completamente silencioso al prescindir de ventilador y Microsoft habla de hasta 15,5 horas de reproducción de vídeo. En navegación web, la compañía asegura haber ganado aproximadamente una hora respecto al modelo anterior. Quizás las últimas funciones eliminadas en Edge hayan podido ayudar.
Un Surface Pro muy atractivo con dos problemas difíciles de ignorar
Sobre el papel, cuesta encontrar demasiados defectos importantes en este Surface Pro. Es compacto, pesa menos de 700 gramos, no tiene ventilador, ofrece una pantalla más brillante y el Snapdragon X2 Plus parece solucionar buena parte de las limitaciones de rendimiento de la primera generación.
Sin embargo, hay dos decisiones que empañan bastante el conjunto. La primera vuelve a ser el almacenamiento. Microsoft ofrece configuraciones desde 256 GB hasta 512 GB. Sin embargo, este modelo de 12 pulgadas no ofrece la misma facilidad para sustituir la unidad que encontramos en los Surface Pro superiores. En un dispositivo concebido para durar varios años, limitar las posibilidades de ampliación o sustitución del almacenamiento resulta difícil de justificar, especialmente teniendo en cuenta la filosofía de mayor reparabilidad que Microsoft ha aplicado en otros Surface.
Y después está el precio. El Surface Pro de 12 pulgadas con Snapdragon X2 Plus parte de 1.259 euros en España, según la propia Microsoft Store. Es una cifra elevada para un equipo cuya configuración de entrada ofrece 16 GB de RAM y únicamente 256 GB de almacenamiento, especialmente porque para convertirlo realmente en un portátil habrá que añadir el coste del teclado.
Microsoft ha conseguido que su Surface Pro pequeño resulte mucho más interesante con Snapdragon X2 Plus. El salto gráfico y de IA, el mayor brillo y la mejora de eficiencia atacan directamente sus principales puntos débiles sin sacrificar sus grandes virtudes: tamaño, peso y versatilidad.
El problema es que 1.259 euros antes de añadir el teclado colocan a este Surface Pro en una posición complicada. Si Microsoft hubiese acompañado el nuevo procesador de un SSD sustituible y un precio algo más contenido, estaríamos ante uno de los Surface más interesantes de los últimos años. Ahora, recomendar este equipo frente a los Macbook Air o Macbook Neo o incluso con los nuevos GoogleBook no será fácil.

