Si, Microsoft está mejorando últimamente como empresa muchísimo. Hemos visto un cambio radical en Windows y en muchos productos de la compañía pero siguen sin estar exentos de errores. Microsoft Defender se ha convertido con los años en una de las piezas fundamentales de la seguridad de Windows. Hace unas semanas me preguntaban si era necesario un antivirus en Windows y respondí claramente que con Defender era suficiente.
Precisamente por eso, que el antivirus integrado tenga problemas para completar sus propios análisis no es un fallo menor y más si lo recomendamos nosotros. Varios usuarios están informando de que Microsoft Defender deja incompletos los análisis rápidos, completos e incluso los análisis sin conexión después de recibir algunas de sus últimas actualizaciones.
Una actualización de Microsoft Defender rompe los análisis antivirus en Windows
El problema comenzó a hacerse visible durante las últimas horas. Los usuarios afectados describen comportamientos muy similares: un análisis rápido comienza aparentemente con normalidad, pero termina cerrándose antes de alcanzar el final. En otros casos, el servicio de protección contra amenazas deja de responder. Los análisis completos y Microsoft Defender Offline tampoco parecen estar a salvo, llegando este último a detenerse aproximadamente en torno al 90% de progreso según algunos reportes.
Los registros del sistema ofrecen alguna pista adicional. Algunos usuarios han encontrado una excepción 0xc0000005 relacionada con el motor de Defender, mientras que los análisis personalizados sobre unidades concretas parecen continuar funcionando en determinadas configuraciones. Esto apunta a un problema del propio proceso de análisis y no necesariamente a una desactivación completa de todas las capas de protección del antivirus.
Las versiones del motor señaladas hasta ahora son 1.1.26070.7 y 1.1.26080.2, combinadas con distintas versiones recientes de las actualizaciones de inteligencia de seguridad, entre ellas 1.457.222.0, 1.457.225.0, 1.457.226.0, 1.457.227.0 y 1.457.230.0. Microsoft confirma en su historial que estas versiones de inteligencia han sido distribuidas, aunque por ahora no ha publicado una confirmación oficial que atribuya a ellas el fallo de los análisis.
El problema llega mientras Microsoft intenta cerrar ShieldBreak
La situación resulta especialmente incómoda por el momento en el que aparece. Microsoft está trabajando en una corrección para ShieldBreak, una vulnerabilidad de elevación de privilegios descubierta por el investigador conocido como Nightmare Eclipse. ShieldBreak permite eludir las protecciones introducidas previamente para RoguePlanet, identificada como CVE-2026-50656, y obtener privilegios SYSTEM a partir de una cuenta con menos permisos.
Se está relacionando la aparición de los problemas actuales con los cambios realizados por Microsoft mientras intenta proteger Defender frente a esta vulnerabilidad. No obstante, conviene ser precisos: Microsoft todavía no ha explicado públicamente que ShieldBreak sea la causa directa del nuevo error de escaneo, por lo que esa relación debe considerarse de momento una explicación plausible y no una confirmación oficial.
RoguePlanet ya había obligado a Microsoft a modificar su motor antimalware después de descubrirse que una condición de carrera podía utilizarse para alcanzar privilegios SYSTEM. Posteriormente apareció ShieldBreak como una forma de esquivar aquella solución, volviendo a poner el foco sobre una de las piezas más sensibles de Windows.
Microsoft podría haber empezado ya a corregir el fallo
Hay una señal positiva. Microsoft continúa publicando nuevas definiciones rápidamente y su historial oficial ya recoge versiones posteriores, incluida 1.457.241.0. Además, algunos usuarios han indicado en los foros de Microsoft que, después de actualizar a la versión de inteligencia 1.457.239.0, los análisis rápidos vuelven a finalizar correctamente.
Esto no equivale todavía a una solución oficialmente documentada. Defender recibe nuevas versiones de inteligencia varias veces al día, por lo que Microsoft puede corregir determinados problemas mediante este mecanismo sin esperar a una actualización acumulativa de Windows.
Para la mayoría de usuarios, por tanto, lo más sensato es mantener Microsoft Defender actualizado y comprobar si existen nuevas actualizaciones de inteligencia de seguridad, en lugar de recurrir a modificaciones del registro o desactivar permanentemente las protecciones de Windows.
También hay que distinguir los análisis manuales de la protección en tiempo real. Esta última funciona de manera continua monitorizando archivos y comportamientos mientras utilizamos el ordenador. La documentación de Microsoft describe ambas funciones como elementos diferentes de Defender.
Microsoft tiene aquí un problema particularmente inoportuno: Defender debe corregir una vulnerabilidad seria sin comprometer una de sus funciones más básicas. Si las nuevas definiciones confirman que el problema está siendo resuelto, estaremos ante un fallo relativamente breve. Aun así, romper los análisis antivirus precisamente mientras se intenta cerrar una vulnerabilidad del propio antivirus no es la mejor demostración del control de calidad que debería tener un componente crítico de Windows.

