El año ha empezado muy mal para Windows 11. Microsoft ha lanzado la peor actualización acumulativa que se recuerda en años. El equipo de Windows parece estar muy perdido y su competencia no deja de crecer. SteamOS, macOS y ahora AluminumOS. Según el principal responsable de Windows, Pavan Davuluri, este será un gran año para Windows 11 y nosotros tenemos nuestras dudas.
Windows 11 ahora mismo es como el fondo del sistema operativo, pero más oscuro, más marchito. El sistema operativo de Microsoft languidece y, por primera vez en mucho tiempo, dudo que llegue a cumplir los 50 años (ahora mismo tiene 41).
Tras un 2025 insulso Windows quiere volver a ganarse nuestra confianza
Microsoft llega a 2026 con la misma mochila que arrastra desde que Windows 11 se estrenó como “el Windows moderno”: promesas grandes, cambios constantes… y una paciencia de los usuarios que no es infinita. Si 2025 fue el año de los parches torcidos, los prompts invasivos y la obsesión por “meter IA” en cualquier rincón, ahora Redmond intenta girar el timón hacia lo básico: que el sistema vaya fino, no moleste y, sobre todo, no se rompa.
La realidad es que como usuarios de Windows el gigante de Redmond ha conseguido el efecto contrario en los últimos tiempos, rechazo, pereza y perder el interés. Tanto meter Copilot en todas partes ha supuesto descuidar el sistema operativo, que ahora funciona peor que nunca.
La frase clave no es “IA”, sino “meaningful”: mejorar Windows de formas que importen a la gente. En concreto, Microsoft promete centrarse en mejorar el rendimiento del sistema, su fiabilidad y la experiencia global.
Aquí conviene traducir el subtexto: el concepto de “Windows agentic” (un Windows con agentes, es decir, IA que ejecuta acciones encadenadas por ti) puede sonar a futuro… pero si el Explorador de archivos va a trompicones o una actualización te deja aplicaciones colgadas, el futuro se convierte en ruido y carece de interés.
Nuestros deseos para 2026
Si pudiesemos trabajar en Microsoft nos gustaría tener nuestra lista de deseos y áreas sobre las que trabajar en el sistema operativo. Vamos a hablar de lo que queremos que Microsoft ataje y mejores de una vez por todas.
1) Mejoras reales en el DWM
El DWM (Desktop Window Manager) es el compositor gráfico de Windows: en vez de “dibujar” cada ventana directamente en pantalla, compone la imagen final mezclando superficies (ventanas, transparencias, sombras, animaciones…) y luego la presenta como un todo. Es la pieza que hace posibles los efectos visuales modernos (transiciones, transparencias, miniaturas en la barra de tareas, etc.).
Menos picos de GPU/CPU en escenarios tontos (alt-tab, animaciones, escritorios virtuales, HDR).
Un “modo eficiencia” real: si tu PC es modesto, que priorice respuesta; si tu GPU sobra, que se note en suavidad.
Más consistencia con multi-monitor (sobre todo con diferentes Hz y escalados), que es donde el DWM a veces deja ver las costuras.
- Empezar de cero si hace falta. No es necesario modernizarlo, es necesario uno nuevo que funcione sin problemas.
2) Renovar por completo el Explorador de archivos
El Explorador actual es el ejemplo perfecto de “modernizado por fuera, viejo por dentro”. Mi petición sería clara: un Explorador nuevo de verdad, con la filosofía de apps tipo Files (rápido, modular, con pestañas bien hechas y una interfaz coherente).
Y si Microsoft no llega… que haga lo más inteligente: fichar talento externo o integrar directamente una experiencia “Pro” opcional. El Explorador es el corazón del PC; si falla ahí, el resto da igual.
3) Cambiar la tecnología del menú Inicio para que vaya más rápido
Que el menú de inicio utilice React Native for Windows, que viene del ecosistema React (creado originalmente en Meta/Facebook) pero adaptado por Microsoft para renderizar componentes nativos. En lugar de utilizar código nativo es una muestra inequívoca del problema que hay en Windows 11.
El deseo de nuestro equipo: que Inicio sea instantáneo. Cero tirones, cero “carga” perceptible. Si para eso hay que reescribirlo en una base más ligera o nativa, adelante: Inicio se pulsa decenas de veces al día, no puede sentirse pesado.
4) Un menú Inicio lateral o superior
Windows siempre ganó por una cosa: adaptarse a tu forma de trabajar. Quiero que Microsoft ofrezca, de forma oficial:
Inicio lateral (estilo dock vertical) para pantallas panorámicas.
Inicio superior para setups ultraanchos o uso con stylus.
No como “tweak raro”, sino como opción nativa, mantenida y cuidada. Es cierto que en otros sistemas operativos no se permite, pero no hablo de otros sistemas, hablo de Windows y ya es hora de retomar el control.
5) Terminar con WinUI 3… pero no dejando un vacío
WinUI 3 prometía unificar el futuro de la interfaz, pero la realidad es fragmentación: Win32 por un lado, UWP como fantasma, WinUI con sus limitaciones. Mi petición no es “matar WinUI 3” por deporte: es que Microsoft defina un nuevo estilo de apps coherente, con:
rendimiento predecible,
controles consistentes,
y una guía de diseño que no cambie cada dos años.
6) Recuperar el Subsistema de Android… sin depender de Amazon
Microsoft ya cerró el ciclo del WSA: Windows Subsystem for Android y Amazon Appstore dejaron de estar disponibles y se discontinuaron (fin del soporte el 5 de marzo de 2025). Si vuelve, me gustaría que fuera:
Con tienda propia de Microsoft o integración más directa,
Sin casarse con ningún partner
Y escuchando lo que pedían los usuarios: catálogo y facilidad.
Aurora Store es un nombre que suele salir en la conversación porque la comunidad busca alternativas, pero si Microsoft lo relanza, lo ideal es que lo haga con una solución oficial y limpia. ¿Quieren sacar una store para Android y no pueden aprovecharlo en Windows 11?
7) Adelgazar y modernizar Windows a fondo
El objetivo final: que Windows gane fluidez quitándose lastre. Menos duplicidades (Ajustes vs Panel de control eterno), menos “funciones prehistóricas” escondidas, menos capas superpuestas. Y más:
Arranque más rápido,
Procesos en segundo plano controlados,
Una interfaz consistente de arriba abajo.
Por desgracia esta es una lista de deseos. La realidad es que Windows seguirá dando tumbos y los usuarios, por ahora, seguiremos aceptándolo. Sin embargo, cada día hay más alternativas y quizás mañana no compremos equipos con Windows.

