martes, 10 febrero 2026

Windows 11 refuerza la seguridad con transparencia y consentimiento: permisos claros para apps y agentes de IA

Hubo un tiempo en el que Windows era sinónimo de libertad absoluta. Desde Windows se presumía de “haz lo que quieras, instala lo que quieras”. Y funcionaba… hasta que dejó de hacerlo. En 2026, con más de mil millones de dispositivos con Windows 11 y un ecosistema que mezcla apps clásicas, servicios, drivers y ahora también agentes de IA, Microsoft está empujando una idea que suena poco romántica pero bastante necesaria: si algo va a tocar el sistema (o tus datos), que te lo diga claro y te pida permiso, como sucede con nuestros smartphones.

Windows quiere que las apps “pidan permiso”: así es User Transparency and Consent en Windows 11

En el post publicado el 9 de febrero de 2026, Logan Iyer pone nombre a dos iniciativas que, juntas, dibujan el Windows que viene: Windows Baseline Security Mode y User Transparency and Consent.

La primera es, en esencia, un “cinturón de seguridad” permanente: Windows quiere operar con salvaguardas de integridad en tiempo de ejecución activadas por defecto, permitiendo que solo se ejecuten apps, servicios y controladores debidamente firmados. Esto apunta directamente a una de las vías clásicas del desastre: el software que se cuela a nivel de sistema (drivers trampa, servicios persistentes, “ayudantes” que nadie pidió). Aun así, Microsoft insiste en que habrá margen: usuarios y administradores podrán crear excepciones para apps concretas cuando sea necesario (como ahora), y los desarrolladores podrán comprobar si esas protecciones están activas.

User Transparency and Consent: permisos como en el móvil (pero en PC)

La segunda iniciativa es la que más se nota en el día a día: Windows empezará a preguntar —de forma consistente y entendible— cuando una app intente acceder a recursos sensibles (archivos, cámara, micrófono) o cuando pretenda instalar software adicional “no deseado”. La comparación la hace Microsoft sin complejos: “como en tu smartphone”. Y lo importante: las decisiones serán reversibles; podrás revisar y cambiar permisos más tarde.

Ahora no solo hablamos de “apps”, sino también de agentes de IA. Microsoft los mete en el mismo saco de exigencias. Dispondremos de más estándares de transparencia para que usuarios y equipos IT entiendan qué hacen y a qué acceden.

El ejemplo práctico que ya estás viendo: más UAC, menos “barra libre”

Aunque el artículo mira al futuro, Windows 11 ya está ensayando el tono: en actualizaciones recientes se ha visto cómo ciertas áreas de Configuración (por ejemplo, Almacenamiento) pasan a requerir elevación de permisos (UAC) para evitar cambios delicados por parte de usuarios sin privilegios. Es el típico cambio que al principio “molesta”… y luego recuerdas por qué existe.

Despliegue por fases y “sin romperlo todo”

Microsoft promete un rollout gradual, empezando por dar visibilidad a cómo se comportan apps y agentes, y ofreciendo herramientas/APIs para que los desarrolladores se adapten. También refuerza el marco corporativo: menciona su Secure Future Initiative y la Windows Resiliency Initiative, además de controles ya conocidos como Smart App Control y Administrator protection.

Un Windows más cerrado para seguir siendo seguro

Windows está intentando resolver una contradicción histórica: seguir siendo abierto sin ser ingenuo. La receta es clara: integridad por defecto, permisos comprensibles y decisiones reversibles. ¿Habrá fricción? Sí. ¿Es peor el remedio que la enfermedad? No lo parece, especialmente con agentes de IA cada vez más capaces rondando el escritorio.

José Palacios
José Palacioshttps://microsofters.com
Todo esto empezó con Windows 8 y ya vamos por Windows 11. La tecnología y la comunidad es la mezcla perfecta para seguir después de tantos años.
Suscríbete
Notificar de
guest

0 Comentarios
Más votados
Más nuevos Más antiguos
Opinión Inline
Ver todos los comentarios

Últimas noticias