Parece que las críticas generalizadas de la comunidad han servido para que el equipo detrás de Windows se ponga las pilas. La realidad es que Windows 11 nació con la promesa de modernizar el escritorio, pero funciones cotidianas como cambiar entre el modo claro y el modo oscuro seguían exigiendo navegar por varios menús de configuración. No era difícil, pero tampoco ágil. Y seguimos esperando el que cambie automáticamente como en smartphones y tablets.
El modo oscuro llegaría por fin a los Ajustes rápidos de Windows 11
Una nueva compilación del canal Dev (Build 26300.7965) revela que Microsoft prueba una forma directa de alternar temas desde los Ajustes rápidos. Según Windows Latest, la opción no sería un botón independiente, sino que estaría ubicada dentro del submenú de Energy Saver (Ahorro de energía).
Aunque colocar el modo oscuro junto a opciones como Eco brightness o Screen Contrast puede parecer poco intuitivo, tiene sentido técnico: el modo oscuro ayuda a reducir el consumo en pantallas OLED. En la práctica, esto reduce los pasos drásticamente: en lugar de abrir la Configuración general, bastará con dos clics en el panel de la barra de tareas.
Más control: Podrás quitar los accesos rápidos que no uses
Microsoft también trabaja en reducir la rigidez del panel. El filtrador PhantomOfEarth ha detectado que se podrán desanclar accesos rápidos directamente desde el panel mediante clic derecho o pulsación prolongada. Esta mejora permite limpiar la interfaz de botones innecesarios, devolviendo al usuario una capa de personalización básica pero esencial.
Es importante subrayar que estas novedades son experimentales. Microsoft no las ha incluido en la lista oficial de cambios de la Build, lo que sugiere que están en una fase de despliegue limitado. No hay garantía de que lleguen a la versión final, pero marcan el rumbo que busca la compañía.
Windows podría volver
Este tipo de ajustes define la madurez de un sistema operativo. Windows 11 no necesita reinventarse cada semana, sino corregir las pequeñas incomodidades que lastran la experiencia. Si Microsoft finalmente implementa este acceso al modo oscuro y permite personalizar los Ajustes rápidos, habrá dado un paso modesto pero muy acertado hacia un sistema más productivo.
Todavía es pronto decir que Windows ha vuelto pero, este tipo de cosas nos animan a pensar que Microsoft podría volver a fijarse en aquello que le hizo grande. Veremos si los usuarios todavía esperan cambios.


Pequeñas incomodidades? Windows 11 es un desastre en mayúsculas.
Y todo indica que Windows 12 seguirá siéndolo.