Es una de las funciones más valiosas para la productividad, pero a la vez es una de las que mayores reclamos provoca debido a su inconsistencia. Un gran número de usuarios han observado que, cuando intentan acceder al historial usando el comando Win + V, algunas partes de texto o imágenes que creen haber copiado no se encuentran en el registro, lo que les hace sentir que el sistema no es completamente confiable.
Microsoft ha proporcionado al fin una aclaración técnica que explica el porqué de esto, según lo señalan y corroboran los colegas de Windows Latest. Esta explicación indica que no es necesariamente un fallo del código, sino una restricción en la manera en que el sistema procesa la información de forma asíncrona.
La arquitectura asíncrona y sus restricciones

El problema se centra en la manera en que Windows recibe las notificaciones cada vez que el contenido del portapapeles cambia. El sistema emite una señal para que el servicio del historial registre la entrada cuando presionas «copiar». Sin embargo, este procedimiento no es inmediato. Por lo tanto, si haces varias copias en un lapso de tiempo muy corto, existe una alta probabilidad de que la segunda sobrescriba a la primera antes de que el servicio haya podido guardarla permanentemente.
El efecto del flujo de trabajo rápido
Los usuarios que utilizan atajos de teclado a alta velocidad son los más perjudicados por esta situación, pues el sistema da prioridad a la estabilidad del equipo en lugar de registrar con precisión cada movimiento. En esencia, si el servicio del historial está ocupado procesando una entrada y recibe otra inmediatamente, se elimina la primera para prevenir que el rendimiento se demore. Esto es lo que explica esos «huecos» que hallamos ocasionalmente en nuestra lista de elementos copiados.
La conducta de aplicaciones complejas
No todas las aplicaciones distribuyen la información de forma idéntica. Por ejemplo, Excel y otras herramientas de diseño suelen presentar datos en varios formatos simultáneamente. Esta carga extra de metadatos puede abrumar o desorientar el servicio del historial, lo que puede hacer que Windows opte por no registrar esa entrada concreta para proteger los recursos del sistema. Esto sucede sobre todo cuando trabajamos con celdas que contienen fórmulas complejas o imágenes de alta definición.
Consejos para prevenir la pérdida de datos
A pesar de que Microsoft continúa trabajando en la optimización de este servicio, es un hecho que los usuarios tenemos que ajustar un poco el ritmo para garantizar que todo se guarde de manera adecuada. Lo mejor es evitar las ráfagas de copiado en milisegundos y tener presente que el sistema puede tardar un poco más en identificar el cambio en documentos muy pesados, así que una breve pausa entre acciones podría significar la diferencia entre contar con el historial actualizado o perder información importante.


Resumiendo el artículo: hay un fallo garrafal y parece ser que es genial.