Es curioso como en Windows hay elementos que la gente no quiere actualizar. Windows Media Player lleva más de dos décadas sobreviviendo a los sucesivos intentos de Microsoft por sustituirlo. Sigue estando disponible en Windows 11 como Windows Media Player Legacy, pero la compañía está comenzando a desmontar algunas de las funciones que hicieron reconocible al reproductor durante los años de Windows XP y Windows Vista. La siguiente en desaparecer serán sus famosas skins.
Windows Media Player perderá sus skins el 10 de noviembre
Microsoft ha actualizado la documentación de Windows Media Player para avisar de que las skins dejarán de estar soportadas en Windows Media Player Legacy a partir del 10 de noviembre de 2026. El cambio afectará a los equipos con Windows 11 24H2 y versiones posteriores, por lo que también entra dentro de la ecuación el recién estrenado Windows 11 26H2.
Esto no significa que Microsoft vaya a eliminar Windows Media Player Legacy el próximo mes. El reproductor clásico seguirá estando disponible, pero perderá el sistema que permite transformar completamente su interfaz mediante diseños personalizados, algo muy popular hace décadas.
Mucho más que cambiar el color de la aplicación
Las skins llegaron con Windows Media Player 7.0, cuando personalizar el escritorio y sus aplicaciones era una parte mucho más importante de la experiencia de Windows. Y no se limitaban a cambiar un fondo o un color de acento. Podían modificar prácticamente toda la interfaz del reproductor, incluyendo la disposición de los botones, las imágenes, controles y comportamiento de determinados elementos.
Microsoft llegó incluso a documentar cómo desarrollar estas interfaces mediante archivos XML y los componentes del SDK de Windows Media Player. Era otra época. Winamp había convertido las skins en todo un fenómeno y Windows Media Player compitió precisamente en ese terreno. Microsoft incluso llegó a publicar herramientas que facilitaban trasladar algunos diseños del ecosistema de Winamp a su reproductor.
Microsoft continúa desmontando Windows Media Player Legacy
La retirada de las skins tiene más relevancia por la tendencia que representa que por el número de personas que probablemente siga utilizándolas. Hace apenas unas semanas ya vimos cómo Microsoft estaba probando la eliminación de determinadas opciones relacionadas con subtítulos y letras dentro de Windows Media Player Legacy, mostrando en su lugar un aviso que invitaba a utilizar el Media Player moderno.
Aquello todavía estaba ligado a compilaciones experimentales. La desaparición de las skins, por el contrario, aparece ya documentada oficialmente por Microsoft y cuenta con una fecha concreta. Es un paso más dentro de una transición que comenzó hace casi cinco años.
Microsoft presentó el nuevo Media Player de Windows 11 en noviembre de 2021 como sustituto de Groove Music. Desde el principio dejó claro que la aplicación clásica seguiría disponible, mientras que la nueva se convertiría en el centro de reproducción de música y vídeo del sistema. El antiguo reproductor terminaría adoptando posteriormente el apellido Legacy, una denominación que dejaba pocas dudas sobre sus perspectivas a largo plazo.
El problema sigue siendo que el nuevo Media Player no convence a todos
Que Microsoft quiera retirar componentes desarrollados hace más de veinte años es comprensible y hasta lógico. Mantener indefinidamente APIs, extensiones y sistemas de personalización antiguos aumenta la complejidad de Windows y dificulta su evolución.
El problema aparece cuando la alternativa moderna no sustituye completamente las virtudes del programa anterior. Media Player encaja mucho mejor visualmente con Windows 11, integra bibliotecas de música y vídeo y cuenta con una interfaz considerablemente más actual. Microsoft lo diseñó precisamente para gestionar colecciones multimedia locales dentro del nuevo sistema operativo.
Pero Windows Media Player Legacy todavía conserva seguidores precisamente porque es una aplicación ligera, rápida y extremadamente madura. Es lo que necesita Media Player para que la gente pueda dar el salto, un consumo mejor y un funcionamiento más ligero. Parece que hace 20 años Microsoft hacía el software mejor.

