Durante años, VLC ha sido ese “comodín” multimedia que instalas casi por inercia: da igual si el archivo venía de una cámara de 2009, de un ripeo de DVD o de un streaming raro con subtítulos rebeldes. Era nuestro reproductor para todo aquello que puede dar problemas… Por otra parte, Windows en ARM ha ido y venido como promesa… hasta que los Copilot+ PC y los Snapdragon X lo han convertido en algo más serio que un experimento.
La noticia es doble y tiene ese punto irónico que solo el software veterano sabe entregar: VLC ya ofrece soporte nativo ARM64 en Windows (pensado para portátiles con Snapdragon) y, en el mismo paquete, arregla soporte para Windows XP SP3. Sí: 2026, ARM y XP en la misma frase.
Qué cambia con VLC nativo en Windows on ARM
Hasta ahora, en muchos equipos ARM la solución era vivir con la emulación (Prism) para ejecutar apps x86/x64. Funciona, pero no es gratis: el consumo de la aplicación se ve incrementado. Con un VLC compilado para ARM64, la reproducción y el manejo del reproductor deberían sentirse más “limpios”, especialmente en equipos finos donde cada vatio importa. Esto ayudará a tener una mayor autonomía.
La actualización se mueve entre VLC 3.0.22/3.0.23 y el soporte ARM64 en Windows exige como mínimo Windows 10 RS5 (17763/1809), lo que deja a Windows 11 en ARM perfectamente cubierto.
Aquí hay otra victoria pequeña pero constante: llega el modo oscuro para Windows y Linux, además de una lista de cambios más bajo el capó que vistosa: actualizaciones de códecs (dav1d/FFmpeg/libvpx), mejoras de reproducción (incluyendo subtítulos), estabilidad en demuxers, y hasta la opción de renombrar/mover/borrar el archivo en reproducción en Windows. Y sí, también se mencionan correcciones de seguridad.
Lo de Windows XP Service Pack 3 no es un chiste: el changelog refleja correcciones específicas para que VLC no rompa en ese entorno. No es que Microsoft vaya a repartir medallas por esto, pero en el mundo del open source estos gestos dicen mucho: “si podemos no dejarte tirado, no te dejamos”.

