El gobierno australiano quiere que las grandes tecnológicas dejen de forzar a los gobiernos con sus leyes. Tanto es así que la última ley promulgada por el gobierno de Australia podría provocar la salida de Google del citado país tomando el relevo Bing. El gigante de Mountain View amenazó, como en otras ocasiones, con abandonar el país si siguen adelante.

La diferencia es que el gobierno australiano se ha plantado y no rebajará sus leyes a los designios de Google. Mientras, el gobierno se plantea crear su propio motor de búsqueda aunque Microsoft Bing se ofrece como alternativa.

Bing quiere ser la solución adaptada al problema australiano

El presidente de Microsoft, Brad Smith, ha dicho que su empresa está comprometida con Australia y sus editores de noticias, y que es totalmente compatible con el Código de Negociación de Medios de Comunicación, la nueva ley promulgada.

Microsoft y su motor de búsqueda Bing ha sido considerado por el Primer Ministro Scott Morrison y su ejército de ministros. Esta sería la respuesta al agujero del tamaño de Google que quedaría si Google Search terminara saliendo de Australia.

Durante el National Press Club el lunes, Morrison dijo que estaba seguro de que los australianos se quedarían con suficientes alternativas si Google seguía adelante con su amenaza. Este había señalado una reunión que tuvo con el CEO de Microsoft Satya Nadella.

Poco después, el Ministro de Comunicaciones, Seguridad Cibernética y las Artes, Paul Fletcher, también se reunió con Microsoft. Fletcher indicaba que en el caso en que Google se fuera, esperaba ver la inversión de otros jugadores en el mercado local.

Microsoft dispuesta a recoger el testigo de Google

Microsoft ha respondido diciendo que están comprometido con Australia y los editores de noticias. Indicando que son «vitales para la democracia del país». La situación es muy sencilla, es la oportunidad de que Bing conquiste cerca de 25 millones de usuarios en detrimento de su competencia.

Smith dijo que Microsoft ha apoyado durante mucho tiempo los esfuerzos de la Comisión Australiana de Competencia y Consumo (ACCC) para analizar las cuestiones provocadas por la era digital.

«El código intenta razonablemente abordar el desequilibrio de poder de negociación entre las plataformas digitales y las empresas de noticias australianas. También reconoce el importante papel que juega la búsqueda, no sólo para los consumidores, sino también para las miles de pequeñas empresas australianas que confían en la tecnología de búsqueda y publicidad para financiar y apoyar a sus organizaciones», dijo Smith.

Además, Smith dijo que Microsoft se aseguraría de que las pequeñas empresas que deseen transferir su publicidad a Bing puedan hacerlo de forma sencilla y sin costos de transferencia.

«Invertiremos más para asegurarnos de que Bing sea comparable a nuestros competidores y recordamos a las personas que pueden ayudar, con cada búsqueda, que Bing mejora en la búsqueda de lo que estás buscando», dijo.

«Creemos que la propuesta legislativa actual representa un paso fundamental hacia unas condiciones de competencia más equitativas y un ecosistema digital más justo para los consumidores, las empresas y la sociedad».

La polémica está servida y vuelve la rivalidad, que nunca se fue, entre Google y Microsoft. La realidad es que Google ha intentado forzar en múltiples ocasiones a gobiernos. Y Microsoft quiere ser una alternativa más amable y adaptada a sus condiciones. Veremos como acaba la historia australiana pero podría ser un cambio de tendencia.