Hace algo más de un año, Microsoft presentó las nuevas Surface Duo y Surface Neo. Se trataba de dos dispositivos plegables que venían a revolucionar el mercado de móviles y tablets respectivamente. Sin embargo, la Surface Neo era mucho más que una tablet con dos pantallas: era el primer dispositivo con Windows 10X, el sistema operativo moderno en el que Microsoft lleva años trabajando.

Dicho sistema ha supuesto todo un quebradero de cabeza para Microsoft, con constantes cambios de rumbo fruto de diversas estrategias y problemas en el desarrollo. Lo último que sabemos sobre Windows 10X data de mayo de este mismo año: estará enfocado a portátiles y tablets de una pantalla en su inicio. Además, poco después se filtró que no contará con soporte para las aplicaciones Win32 salvo como solución empresarial y haciendo uso de la nube. Vamos a analizar qué suponen ambas cosas.

Windows 10X será un sistema operativo ligero y seguro enfocado a tablets y portátiles

Windows 10X en una Surface Neo

 

En lo que al enfoque a portátiles y tablets se refiere, parece que la pandemia mundial que nos azota, con economías fuertemente debilitadas y un aumento exponencial de la demanda de este tipo de dispositivos, ha supuesto una influencia decisiva. No es momento para grandes innovaciones y sí para pragmatismo. Un sistema operativo más ligero, simple y seguro que Windows 10 es algo que podría ayudar a muchos usuarios, especialmente en la gama de entrada.

Por lo que sabemos hasta ahora, Windows 10X se deshace de numerosos componentes heredados de Windows 10 para desarrollarse a partir de los modernos. Esto redundaría en un sistema menos pesado y que otorgaría un mejor rendimiento a igualdad de hardware, pareciéndose más a ChromeOS o iPadOS que al propio Windows 10 en dicho aspecto.

Además, sería capaz de recibir actualizaciones en segundo plano, contaría con un diseño moderno e incorporaría los gestos para potenciar un uso táctil que tanto palidece en Windows 10.

La carencia de soporte Win32: consecuencia del cambio de enfoque

Fue en julio cuando supimos que Microsoft, tras haber virado el enfoque de Windows 10X hacia portátiles y tablets de gama de entrada para competir con ChromeOS, se deshizo del soporte de VAIL. VAIL es la tecnología que iba a incorporar Windows 10X para virtualizar el subsistema Win32, permitiéndonos ejecutar las aplicaciones y programas clásicos de Windows: la suite de Adobe, la suite de Office, AutoCad…

A ojos inexpertos este movimiento por parte de Microsoft puede parecer la crónica de una muerte anunciada para un sistema operativo que ni siquiera ha visto la luz. Pero todo tiene una explicación. Según fuentes, la incorporación de VAIL afectaba al rendimiento de Windows 10X y a la duración de la batería del dispositivo, dos aspectos que los de Redmond no quieren sacrificar al ser la identidad del nuevo sistema operativo.

Además, Microsoft considera que los tiempos han cambiado y que hoy la web tiene un protagonismo sin precedentes. Si en la época de Windows RT la carencia de soporte de apps Win32 condenó a dicho sistema operativo, hoy la web puede suplir en parte dicha carencia. Las tecnologías web han evolucionado hasta el punto de que muchas páginas web son auténticas PWA (Aplicaciones Web Progresivas) capaces de acceder a ventajas de Windows hasta ahora reservadas a los programas nativos como notificaciones, el menú de compartir de Windows, etcétera. Sus posibilidades hoy superan con creces a las de 2012.

Además, el sistema seguirá pudiendo ejecutar aplicaciones UWP, el moderno framework que presentó Microsoft con Windows 10.  A pesar de no haber tenido el éxito esperado, ofrece una solución más y abre la puerta a que los desarrolladores lo adopten de cara al futuro si este sistema operativo triunfa.

¿Por qué lo necesita Microsoft?

Imagen del escritorio de ChromeOS

Mucha gente se preguntará: ¿Cuál es la necesidad de este nuevo sistema operativo «recortado» respecto a Windows 10? ¿Qué beneficios le puede reportar a Microsoft? La respuesta a estas preguntas se deduce de lo dicho anteriormente: mundo post-pandemia, modernización y web.

Los de Redmond no pueden sentarse a mirar cómo ChromeOS y iPadOS cada vez son alternativas más viables en el sector de la productividad móvil a medio y bajo coste. Microsoft necesita ofrecer a los usuarios un sistema operativo más simple que Windows 10, más ligero para poder funcionar a pleno rendimiento en equipos con hardware modesto y, sobre todo, más seguro. Windows 10X será un alternativa ideal para ciertas empresas e instituciones educativas por su extrema seguridad.

El tiempo en que Windows 10X pueda sustituir a Windows 10 todavía parece muy lejano. Todo apunta a que ambos coexistirán durante años y será Windows 10X el que deba demostrar su valía. ¿Lo conseguirá?

¿Cuándo será presentada la versión final de Windows 10X?

No tenemos información sobre si existirá una «presentación» como tal (ojalá). Lo que sí sabemos por diversas fuentes es que diciembre de 2020 es el momento señalado con rojo en el calendario de Microsoft para tener una versión final que enviar a los fabricantes (RTM). Los primeros equipos que hagan uso de Windows 10X deberían comenzar a aparecer en primavera de 2021.

Tras muchos meses de incertidumbre, las últimas noticias son esperanzadoras. Parece que el desarrollo no se ha detenido y que Microsoft ha llevado todo con un gran hermetismo. Así se deduce de la información que apareció sobre Edge en Windows 10X hace apenas 4 días.

microsoftinsiderxyz

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