En un movimiento inusual, Microsoft ha publicado un nuevo parche de seguridad para Windows XP. Una sorpresa porque llevamos sin ver parches para Windows XP desde el año 2014. Es evidente que este problema de seguridad era lo suficiente grave para motivar este parche.

Microsoft actualiza Windows XP tras cinco años sin actualizaciones

Hoy Microsoft ha lanzado correcciones para una vulnerabilidad que permitía la ejecución remota de código. Una vulnerabilidad en Servicios de Acceso Remoto, también conocidos como Servicios de Terminal y que afecta a versiones antiguas de Windows. El protocolo Remote Desktop Protocol (RDP) no es vulnerable… [En su lugar,] la vulnerabilidad es aprovechable y esto implica que cualquier futuro malware se puede aprovechar de esta vulnerabilidad y propagarse entre equipos de una manera semejante a WannaCry. Aunque no hemos visto signos de que se haya aprovechado esta vulnerabilidad si que podría suceder en el futuro.

Los sistemas vulnerables incluyen incluyen Windows XP y Windows Server 2003, ninguno está soportado por Microsoft, igual que Windows 7, Windows Server 2008, y Windows Server 2008 R2.

Los clientes que dispongan de Windows 8 y Windows 10 no están afectados por esta vulnerabilidad, y no es una coincidencia que las futuras versiones de Windows no estén afectadas.

Aunque lanzar una actualización para Windows XP no es habitual, no es la primera vez. Microsoft ha solventado múltiples problemas en el pasado cuando WannaCry apareció en 2017. Los de Redmond quieren ante todo evitar problemas en sus sistemas operativos aunque haya pasado mucho tiempo desde el final de soporte.

Recordemos que Microsoft tuvo que extender el final de soporte de Windows XP hasta abril de 2014. A partir de ese momento, el sistema operativo dejaba de recibir actualizaciones de seguridad. Ocurrirá lo mismo el próximo 14 de enero con Windows 7 tras más de diez años siendo soportado, por lo que es un buen momento para actualizar los dispositivos a Windows 10.