En el pasado os hemos hablado en múltiples ocasiones de productos de Fitbit. Cada usuario tiene unas preferencias y, en mi caso, Fitbit siempre me ha funcionado muy bien. La situación en cuestión comienza en febrero, después de mi cumpleaños fui con mi novia por sorpresa a Navarra, al hotel Aire de Bárdenas que solo puedo recomendarlo.

El caso es que tras un fin de semana gastronómico vimos, como pareja, que teníamos que cambiar. La pasión por la comida se nos había ido de las manos. Dejé a un lado mi fiel Fitbit Blaze para adquirir un Fitbit Versa y adquirí una suscripción de Fitbit Coach. El objetivo estaba claro. Perder alrededor de 8 kilos gracias a una báscula sencilla pero fiable que había adquirido (Me hubiese gustado una de Fitbit pero se me escapaba de precio).

La primera clave para bajar peso es ser consciente de lo que comes

Si, la frase resulta muy evidente pero, hay que interiorizar y plasmar todo lo que se come para saber cuando nos hemos pasado. Con una buena alimentación, sin dietas milagrosas ni nada, es posible perder peso. Así pues, desde entonces he seguido con un rigor absoluto cada semana, con excepción de algunos fines de semana. La prueba la podéis ver a continuación.

La constancia es clave

Si, se que lo que hace cualquier wearable es estimar el consumo de calorías a lo largo del día. Se que no es exacto al 100% pero, es lo bastante preciso para saber por donde anda nuestro consumo basal (sin realizar ejercicio). A continuación era responsabilidad mía y solo mía tratar de mejorar mis registros y comer más sano.

Limitando hamburguesas, aprovechando las verduras de temporada y tratando de reducir los atracones pude comprobar como mejoraba rápidamente. La realidad es que mi Indice de Masa Corporal (IMC) estaba en más de 25 lo cual se considera sobrepeso. Ahí podéis ver los últimos registros salvo la semana pasada que estuve en la Feria del Atún de Barbate y era imposible registrar eso.

Fitbit Coach, un gran aliado a una buena base deportiva

Debo comenzar diciendo que me considero una persona bastante deportista. Practico el padel, frontenis y squash. El principal problema es que estos deportes comparten un mismo grupo de músculos ejercitados. Había que plantear un cambio. En el pasado había probado los 10 minutos de abdominales de Fitbit, muy duros pero satisfactorios.

A raiz de eso me decidí a pagar una suscripción a Fitbit Coach. El precio de 39€ al año puede considerarse cara pero, lo que Fitbit Coach nos ofrece es la pauta necesaria a la hora de realizar ejercicios. Nos marca unas tablas que hacer en todo momento e incluso una muestra del ejercicio para asegurarnos de que lo ejecutamos correctamente.

Debo decir que siempre he intentado ir al gimnasio pero no sabía que debía hacer ni durante cuanto tiempo. Con Fitbit Coach tengo unos tiempos, unas pausas y una guía de como hacer los ejercicios. La motivación del Coach es secundaria, al menos para mí. Así pues he realizado 17 entrenamientos en tres meses y puedo decir que funciona.

Por otro lado, he salido a correr. En este punto, al salir a correr con mi novia estimaba mal mi carrera el Fitbit Versa así que tuve que acudir a llevar un smartphone como GPS. Tras hacer esto las mediciones son muy precisas y he podido notar como aguanto más tiempo y como he conseguido reducir los tiempos. El ejercicio de cardio es muy importante para bajar peso.

Registro en Fitbit

Primera etapa concluída, llega la segunda

Tras una primera etapa increíble donde he pasado de pesar alrededor de 83 kilos a 76 (oscilo entre 75 y 77) ahora llega un nuevo objetivo. El siguiente reto que me he puesto es el de definirme mejor. El objetivo no es ser un culturista pero si tener mejor cuerpo y mejor definido. Dentro de tres meses os contaré la siguiente parada en mis desventuras. Si queréis seguir lo que sucede y uniros a mi causa podéis seguir los avances en MuchoCacharro.

 

microsoftinsiderxyz

4 Comentarios

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here