Hace dos años los de Redmond anunciaron un nuevo proyecto, en el que querían investigar la viabilidad de los datacenters bajo el agua, en pos del ahorro de costes de refrigeración. Ahora, llega su segunda fase.

El futuro pasaría por datacenters sumergidos

La segunda fase de Project Natick, según han anunciado, implica la monitorización del datacenter que ya tienen instalado durante los próximos 12 meses, y permitirá observar si este concepto es práctico en términos logísticos, medioambientales y económicos.

Por otro lado, el éxito de Natick serviría además para instalar más en las costas, lo cual supondría una ventaja ya que gran parte de la población vive a no más de 200 kilómetros de las costas, por lo que los datos tardarían menos en viajar.

Así, Microsoft espera que sea tanto un éxito para ellos como para que en un futuro otras compañías puedan crear centros de datos similares, permitiendo tanto rapidez como sontenibilidad medioambiental, algo cada vez más demandado hoy en día. ¿Esperáis que Project Natick triunfe?